Castro del Río es Villa Cervantina. Luis Astrana Marín en “Vida ejemplar y heroica de Cervantes” nos relata el paso de Miguel de Cervantes por esta localidad:
Mientras se pregonaba el repartimiento y procedíase a almacenar el trigo, MIGUEL recibió orden de Valdivia ( que desde Córdoba husmeaba los lugares de donde podía extraerse el preciado cereal ) de ir a efectuar una buena saca de él a Castro del Río.

La villa, en que luego sufrirá la primera e injusta prisión andaluza, fruto amargo de sus negras comisiones, hallábase circuida de buena muralla, con cuarenta torres, bajo la defensa de un castillo árabe, el cual tenía dos puertas, una al Sur y otra al Septentrión.
Por ésta se comunicaba con el pueblo mediante un arco. El castillo habíase reparado por el conde de Castro y otros caballeros, hacia 1466, cuando las turbulencias del reinado de Enrique el Impotente.

La población dividíase en dos partes: la que llamaban Villa, viejo recinto sobre un pequeño cerro de acceso difícil, de unos 300 pasos de Oriente a Occidente, y de poco más de 100 de Norte a Sur; y la denominada Arrabales, acostada al pie del mismo cerro, de Este a Oeste por la parte septentrional.

facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Deje un comentario